atenas01.jpg

Elecciones en Grecia choque frontal entre la esperanza y el miedo

Theodoros Karyotis Las elecciones del 25 de enero en Grecia significaron un choque frontal entre la esperanza de la población griega de vivir dignamente y el miedo de perder lo poco que le queda. Después de 5 años de reestructuración neoliberal, autoritarismo, pauperización y despojo, la victoria de SYRIZA no demuestra una gira de los votantes hacia la izquierda, sino un deseo de superar el miedo y plantarse frente a lo que se presenta como inevitable. SYRIZA ha sabido captar este deseo, a la vez suavizando sus posturas y construyendo una hegemonía que articula diversas demandas e identidades. Que su programa, que se acerca a las posturas de la socialdemocracia de antaño, se considere radical, sólo demuestra la hegemonía del neoliberalismo más extremista.


Dado el inmovilismo del Partido Comunista, SYRIZA, al no alcanzar la mayoría absoluta, se vio obligado a formar alianza gubernamental con un pequeño partido de derecha anti-austeridad, Griegos Independientes. Es un partido culturalmente conservador, no obstante está menos envuelto en el sistema de corrupción y clientelismo, ya que nunca ha gobernado. Pero seguramente será la vía a través de la cual la oligarquía intentará neutralizar los esfuerzos reformistas de SYRIZA.

Por lo tanto, es muy probable que este gobierno sea transitorio y centrado por un lado en la renegociación de la deuda y por el otro en el programa de "salvación social", o sea la garantía de un nivel de vida mínimo para la población. Si SYRIZA tiene éxito en estos campos, aunque sea parcial, puede construir el consenso social necesario para implementar otras reformas necesarias, de corte más de izquierda, como la reforma del sistema impositivo y las leyes laborales, la purga del elemento fascista de los cuerpos de seguridad, el cambio de la ley de nacionalidad e inmigración, la secularización del Estado, los derechos civiles para la comunidad LGBT, y muchas más.

La ruptura más importante es la que presenta SYRIZA a nivel europeo. Será el primer esfuerzo de resistir las políticas de austeridad, que la canciller Merkel presenta como ineludibles. La única carta fuerte de Alexis Tsipras en esta negociación es el hartazgo de otros países de Europa con la ortodoxia económica, especialmente los que tienen sus propios problemas fiscales, como Italia, España y Francia. La negativa de Grecia a cumplir con los dictados del FMI, si llega a materializarse, podría significar un precedente, una fisura en la hegemonía neoliberal a nivel global.

Después de años de luchas fuertes y de construcción de alternativas desde abajo, los movimientos de base en Grecia llegan a este momento histórico bastante desmovilizados. No obstante su papel en el día siguiente será importante: Por un lado serán la “oposición” desde abajo y a la izquierda, el contrapeso a los esfuerzos del statu quo económico de neutralizar el afán reformista de SYRIZA. Por el otro, tienen la llave de la construcción de un mundo que va más allá del keynesianismo y el estado de bienestar, y apunta a un futuro post-capitalista, articulado alrededor de los comunes y la construcción de contrapoder desde abajo.

 

autonomias.net
twitter.com/TebeoTeo

 

Comparte en Facebook   Comparte en Twitter

Comentarios

  • Ningun comentario disponible
Sólo pueden comentar lxs usuarixs registradxs